El día que llegues a saber todo esto, va a ser el día que entiendas que te amo con todas mis fuerzas.
Fue un sábado, lo recuerdo perfectamente. Típico día familiar. Bueno, no tanto…
Entré a esa casa que me vio crecer, que tiene cada historia entre sus paredes, y lo primero que sentí, fueron unos pequeños llantos, no llantos humanos, llantos de almas en pena, llantos que rompían el corazón, llantos de pequeños bebés.
Saludando por obligación, atravesé la casa entera, y llegué hacia dónde estabas.
Tan pequeño, tan frágil. Tamaño bolsillo, 10 x 15, 250 gramos, gris, y ojos aún cerrados.
Pero yo lo vi, y fue amor a primera vista. Y sin si quiera verme, me siguió y me trepó por el pantalón, quería amor, y ahí estaba yo.
Que la gente me llame loca, sinceramente no me importa. Vale más que un simple comentario de personas que no lo entienden, porque él es mío, y yo soy suya, completamente suya, y de nadie más. Porque fui lo primero que vio cuando abrió esos ojitos, y a pesar de mi apariencia, siguió a mi lado, y aquí está ahora, después de un año, durmiendo a mi lado.
Estuvo a mi lado en el año más difícil de todos, secó mis lágrimas, y me bancó con cada capricho.
Ser caprichoso, inmaduro, celoso, sentimental, sobreprotector, malcriado, pequeñito, y antisocial, no hay mascota que no se parezca a su dueño no?, como sea, el escucharlo con esos ronquidos tan tiernos, me acelera el corazón y me hace recordar cada momento que viví a su lado, y poder decir, SI, yo te AMO.
El día que llegues a saber todo esto, va a ser el día que entiendas que te amo con todas mis fuerzas.


